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Citröen GS Palas, revisión rápida de un auténtico Citröen

El Citröen GS nace en 1970 para cubrir el enorme salto en la gama entre el Citröen 2CV y el Citröen DS. En esta ocasión, he tenido la oportunidad de montarme en un coqueto GS Palas de 1978, que representa a la perfección la antigua esencia de Citröen.

Citröen GS: diferente a todos los demás

Desde sus inicios, Citröen siempre se ha caracterizado por producir modelos con una marcada personalidad. Algo que es patente en su diseño y técnica y que a menudo les confería la etiqueta de revolucionarios, como los Citröen DS, el famoso «tiburón», y Citröen SM.

Citröen GS Special

Citröen siempre se ha caracterizado –incluso hoy día– por ofrecer diseños fuera de lo común, muy personales y alejados de cualquier convencionalismo.

El Citröen GS no es una excepción. Si los comparamos con sus principales rivales –los Renault 12, Seat 124 y Simca 1.200–, podríamos afirmar que procede de otro planeta, gracias a una serie de características que no podemos encontrar en ningún otro coche… que no sea un Citröen.

Así, el Citröen GS hereda la legendaria suspensión hidroneumática del DS; cuenta con un diseño interior alejado de la norma común; los motores recurren a una disposición «boxer» de cilindros opuestos –como los Volkswagen Escarabajo o Porsche 911–; y el diseño, aerodinámico y futurista, tanto en el interior como en el exterior, le dota de una apariencia fluida y vanguardista.

Vida comercial y versiones

Podemos distinguir 2 etapas en la vida comercial del Citröen GS: el propio GS (1970-1982) y el Citröen GSA (1979-1986), una profunda actualización que utiliza denominación propia, aunque se trata del mismo coche.

Los acabados principales son 3: el Special; el Club, mejor equipado; la versión tope Palas, «apellido» que utilizarían en su momento las versiones más lujosas de los DS y algunos ID –los fabricados en Mangualde, Portugal–; el Citröen CX y, también, la última gran berlina de la marca, Citröen C6; y las versiones deportivas X1, X2 y X3.

Citröen GS X3

La versión más prestacional del GS, el X3, estaba animado por un motor de 1.300 cc. que rendía unos discretos 65 cv.

A lo largo de 16 años de andadura comercial, el GS recibe varias modificaciones. Las primeras unidades disponían de un original cuadro de mandos –al igual que los primeros CX– donde la velocidad es consultada a través de una lupa. El primer rediseño del GS, en 1975, sustituye este cuadro por uno con relojes convencionales, a la par que sufre ligeros retoques estéticos. También varían los tapizados, la calandra… La versión familiar –Break– hace su aparición en 1972.

Cuadro Citröen GS

La primera versión del GS, hasta su «rediseño» en 1975, contaba con este original cuadro de instrumentos con la famosa lupa para el velocímetro.

Por lo que respecta a las motorizaciones, y al igual que su hermano mayor el DS, puede decirse que el Citröen GS estaba inframotorizado. La oferta arrancaba en un motor de 1.015 cc. y 55 cv, que alcanzaba, pese a todo, unos respetables 147 km/h. En 1973 aparece el motor de 1.222 cc. con 60 cv y 150 km/h de punta y que es el único disponible para el Palas. El más prestacional era el de la versión X3, con 1.299 cc. 65 cv., y 158 km/h de velocidad máxima, cifra respetable para la época, pero no destacable.

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No obstante, y fruto del ADN más auténtico de Citröen, existió un Citröen GS con motor rotativo de tipo Wankel: el GS Bi-rotor. Con 107 cv y una punta de 174 km/h, ofrecía unas prestaciones de infarto para la época. Sin embargo, su elevado consumo, de entre 15 y 20 litros a la centena, la comprometida fiabilidad y el desconocimiento del motor, así como la Crisis del Petróleo, le abocaron al fracaso. En esta ocasión, la naturaleza innovadora de Citröen le jugó una mala pasada. Pero quien no arriesga no gana.


Citröen GSA: el gran cambio

El GSA añade dos importantes diferencias: la posibilidad de contar con 5 velocidades, ya que  los GS disponían de cajas con 4 relaciones; y de un práctico portón trasero en lugar de la «portezuela» del GS, que facilitaba mucho las tareas de carga y descarga de equipaje.  Se sustituyen los paragolpes y los espejos de acero por unos de plástico. Los pilotos traseros y el salpicadero también se rediseñan, destacando la posición de la radio entre los asientos y una consola central muy diáfana.

Como el GS, el GSA cuenta con los acabados Palas, X3 y Club, y comparte motorizaciones, aunque revisadas. El GSA cesa su producción en junio de 1986, 4 años después de que comenzase la comercialización de su sucesor, el Citröen BX, que conserva parte de la originalidad del GS pero adopta una naturaleza más convencional y próxima a sus rivales.

Citröen GSA

Aunque emplee otro nombre, el GSA (1979-1986) es un Citröen GS puesto al día, que convive nada más que 4 años con su sucesor, el Citröen BX (1982-1994). Destacan los paragolpes y espejos en plástico, en lugar de los anteriores de acero.

Cuadro Citröen GSA

Este cuadro se corresponde con el del GSA, con los característicos «satélites» que aglutinaban la mayoría de mandos del coche: limpiaparabrisas, luces, antiniebla… Ciertamente, parece una nave espacial.

Tras 16 años en producción, de las cadenas de montaje salieron 1.896.742 unidades del GS, a las que hay que sumar 576.757 del GSA. Del cómputo total, se estima que unos 330.000 se fabricaron en la factoría de Vigo.

La suspensión hidroneumática del Citröen GS

Por supuesto, todos los Citröen GS son hidroneumáticos. Se trata de un plus que realmente marca las diferencias entre sus rivales. Este tipo de suspensión carece de amortiguadores y muelles convencionales. En su lugar, unas esferas que contienen hidrógeno y líquido hidráulico, separado por una membrana, hace la función de elemento elástico. La altura se mantiene constante con independencia de la carga, es decir, es autonivelante. También se puede variar a voluntad del conductor, por ejemplo, para sortear un obstáculo o facilitar el acceso al vehículo.

Citröen GS Palas suspensión

El Citröen GS/GSA podía regular su altura en tres posiciones: baja, normal y alta, mientras que en la mayoría de los Citröen hidroneumáticos se puede hacer en 4 alturas.

Esfera Citröen GS

En los Citröen hidroneumáticos, como el GS, no existen ni los muelles ni los amortiguadores, sino que la elasticidad y la dureza corre a cargo de esferas como la de la imagen

El confort y la estabilidad que proporciona la suspensión hidroneumática eran, sencillamente, increíbles. En una época en que las carreteras eran un mar de baches e irregularidades, las diferencias respecto a sus rivales eran abismales. Con el tiempo, esta brecha se ha ido reduciendo, pero lo cierto es que las bondades de esta suspensión, desgraciadamente ya extinta, no han podido igualarse. Permitía al Citröen GS circular a 3 ruedas y mantener la trayectoria recta en caso de reventón. Incluso convertía al GS en un pequeño todoterreno al poder superar obstáculos en el campo.

Citröen GS a 3 ruedas

La suspensión hidroneumática otorgaba al GS de una estabilidad y comodidad inimaginables en sus rivales, y era tan bueno en este sentido que incluso podía circular a 3 ruedas.

Citröen GS Palas de 1978

Nuestro protagonista fue matriculado en A Coruña en 1978 y se encuentra totalmente de serie. El Citröen GS Palas comienza su andadura en el mercado español en 1975, un año después que en Francia. Poco después adopta el primer «rediseño» del GS, por lo que esta unidad no cuenta con la famosa lupa en el cuadro.

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Una de las cosas que más llama la atención son los preciosos embellecedores de las llantas y su acabado espejo. Los CX Palas y todos los DS equipaban unos muy semejantes, algo que les dota de una gran personalidad. Sin duda, es uno de los elementos diferenciadores de esta versión tope de gama.

Otra de las grandes diferencias entre esta versión Palas y las más básicas son las relativa a la presentación del vehículo: moqueta y tapizados de mayor calidad; diversos elementos cromados; y otro equipamiento como los reposacabezas de los asientos delanteros o el cuentarrevoluciones, artículos «de lujo» en la época del GS Palas.

El GS palas en detalle

Citröen GS Palas

Los tapacubos efecto espejo delatan inmediatamente a la versión Palas del GS

Espejo Citröen GS

El Citröen GS, cuenta con unos elegantes espejos de acero, que pasarán a ser de plástico en el GSA.

En el interior, el color camel y la tonalidad parda son protagonistas. Sin ninguna duda, inmediatamente percibimos que nos encontramos ante un Citröen de los auténticos. El volante monobrazo, que permite consultar en todo momento la instrumentación, pues no la oculta, y otros detalles, como el freno de mano por tirador, en lugar de palanca, con imposibles de encontrar en ningún otro coche.

Volante Citröen GS Palas

El volante monobrazo es toda una seña de identidad de los Citröen DS, SM, CX, Visa, los primeros BX, y primera fase XM, último modelo que lo montó.

Asientos Citröen GS Palas

Los asientos del GS Palas son realmente cómodos, aunque la sujeción lateral es mínima, algo no muy importante dado el carácter tranquilo del coche

Freno de mano Citröen GS

El freno de mano se acciona a través de este tirador emplazado en la consola, en lugar de la tradicional palanca.

Portón Citröen GS

Uno de los principales defectos del GS es el acceso al maletero mediante la pequeña portezuela, algo que soluciona el GSA con su práctico portón.

Ficha técnica del Citröen GS Palas

Como se apuntaba anteriormente, el Citröen GS Palas únicamente estuvo disponible con el motor de 1.222 cc, que rendía unos discretos 59 cv. y 150 km/h de punta. Son cifras en consonancia con sus principales rivales, pero no destacaban en absoluto. No obstante, conviene tener en cuenta el carácter sosegado del coche y que en ningún caso pretende ser un deportivo.

  • Dimensiones: 4,12/161/135 metros de largo/ancho/alto.
  • Vías: 137,8 y 132,8 centímetros para la delantera y la trasera, respectivamente.
  • Batalla: 255 centímetros.
  • Peso: 900 kilos aproximadamente.
  • Motor de 4 cilindros opuestos, refrigerado por aire, 1.222 centímetros cúbicos. Pistones de 77 x 65,6 mm –diámetro x carrera–.
  • Bloque y culata de aluminio. Dos árboles de levas en cabeza –uno por culata–, arrastrados por correas dentadas.
  • Potencia y par: 59 cv DIN y 65,5 según la norma SAE y par de 8,9 Nm a 3.250 vueltas.
  • Caja de cambios de 4 velocidades sincronizadas, con embrague monodisco en seco.
  • Maletero de 465 litros de capacidad.
  • Depósito de combustible de 43 litros.
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Sin duda, lo más destacable de la ficha técnica del GS Palas es, suspensión aparte, la clase de motor que lleva: de tipo boxer. Esto significa que la mayor parte de la masa del motor se encuentre cerca del suelo, rebajando, pues, el centro de gravedad.

Motor Citröen GS Palas

El «corazón» de motor no se encuentra a la vista por la disposición horizontal de los cilindros, en lugar de vertical, de ahí que se optase por montar la rueda de repuesto en el vano motor.

No obstante, tiene una gran contrapartida. Y es que, para efectuar ciertas operaciones de mantenimiento, como el cambio de bujías o la sustitución de la correa de distribución, deberemos desmontar el frontal del coche para poder operar y acceder a dichos elementos. Afortunadamente, es algo que se realiza cada grandes intervalos de tiempo.

Motor Citröen GS

Sea como fuere, no debemos temer a esta particularidad mecánica del GS. Todos los propulsores son sencillos y fiables, pues no se le conocen fallos recurrentes.

Mercado de segunda mano y cotización

El Citröen GS Palas no es un modelo excesivamente caro. Conviene tener en cuenta que se trata de una berlina media y no el tope de gama del momento, que en este caso es el Citröen CX. Dependiendo de su estado, su precio oscila entre los 2.800€ de las unidades que necesiten restauración y los 5.000€ de los ejemplares en perfecto estado.

De entre sus rivales, el Citröen GS/GSA ofrece un plus que no aportan los demás: su personalidad materializada en un extravagante diseño y su avanzada técnica, gracias a la suspensión hidroneumática. Además, debemos tener en consideración que, junto a su hermano mayor el CX, son los dos últimos Citröen Auténticos, desarrollados inmediatamente antes de que Peugeot adquiriese la marca en 1975.

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Última actualización: 23 junio, 2019 03:33

Hemeroteca y videoteca

Pruebas de otros Citröen

Revistas y reportajes

  • Revista Autopista nº 754: Prueba Citröen GS.
  • Semanal Autopista nº 662: Prueba de los 50.000 km del Citröen GS.
  • Revista Autopista nº 717: Prueba Citröen GS 1220.
  • Semanal Autopista nº 856: contacto del GS Palas.
  • Publicación Motor Clásico nº 192 – Enero 2004: Dossier Citröen GS.
  • Revista Motor Clásico nº 366 – Abril 2019:  Especial Citröen hidroneumáticos.

Vídeos

Historia y evolución del Citröen GS, a cargo de Documentos del Motor:

En el siguiente vídeo de publicidad comercial podemos apreciar cómo es capaz de circular un GS a 3 ruedas:

Y aquí podemos ver como la suspensión hidroneumática recupera con altura original con independencia de la carga:

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Daniel Amor

Daniel Amor

Soy un apasionado del mundo de la automoción desde que tengo uso de razón. Me gustan aquellas marcas que cuentan con personalidad y espíritu propio, y la "vieja escuela", es decir, los coches concebidos para disfrutar al volante. Siento admiración por los Citröen hidroneumáticos.

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