Audi Q7 VS Audi Q8: Las 3 diferencias clave

Audi acaba de presentar el Q8, nuevo buque insignia, con el permiso del Audi A8. Todo un ejercicio de diseño y mezcla de conceptos para rivalizar con garantías contra sus competidores germanos. Sin embargo, tiene el “enemigo” en casa. Audi Q7 VS Audi Q8: las diferencias clave.

Audi Q7 VS Audi Q8: misma alma, diferente carácter

El mundo del automóvil está asistiendo a una transformación vertiginosa. La electrificación, el coche conectado, la conducción autónoma… a los que se suma el nacimiento de nuevos formatos. Si bien hasta hace escasos años los vehículos compactos –Ford Focus y compañía– y las berlinas eran los protagonistas absolutos, ahora es tiempo de los SUV y la combinación de conceptos. Dentro de esta corriente, prevalece dotar de un “aire cupé” a los segmentos ya existentes. Así, el Mercedes CLS inauguró, en un lejano año 2004, la categoría de las berlinas cupé. Ahora, la tendencia pasa por dotar de esta apariencia a los SUV.

Sí, el Audi Q8 es la “versión cupé” del Audi Q7

Los fabricantes son conscientes de que el diseño es un apartado absolutamente clave para sus ventas. Los hábitos del consumidor han cambiado. Las diferentes marcas lanzan modelos cada vez más homogéneos entre sí, de tal forma que la apariencia y diseño sea un factor determinante para diferenciarse. Ciertamente, las excelentes ventas de los SUV se explican por una cuestión de “imagen” y apariencia. Si, además, añadimos una estilizada carrocería cupé a la ecuación, obtenemos una fórmula imbatible.

Muchos compradores optan por adquirir un SUV en lugar de la berlina homóloga por razones de diseño., obviando otros aspectos positivos como un mayor espacio interior… y negativos como un mayor precio, consumo y mantenimiento. En la imagen, Audi SQ5. Fuente: NetCarShow.com

Hoy en día, el diseño se antepone, en no pocos casos, a otros atributos como la funcionalidad o la economía de uso. Los fabricantes lo saben, y no dudan en potenciar esta faceta en sus modelos.

Algunos ejemplos de modelos con carrocerías cupé

BMW Serie 4

Se trata de la versión cupé del BMW Serie 3. Respecto a esta, es prácticamente idéntica por motores, plataforma, componentes… diferenciándose en el diseño exterior y en el precio: resulta unos 5.000€ más cara a igualdad de propulsor y acabado.

Volkswagen Scirocco

Aunque ya se encuentre descatalogado, el Scirocco es, en esencia, un Volkswagen Golf de 3 puertas. Eso sí, con una marcada personalidad.

El Scirocco disponía de menor amplitud y maletero que el Golf, pero a cambio aportaba una pasional carrocería de 3 puertas y un estilo propio.
Mercedes Benz CLA y CLS

El CLA, aunque deriva del Mercedes Clase A –puedes leer aquí su review–, puede considerarse la versión “estilizada” del Mercedes Clase C. Por su parte, el CLS lo es respecto de la Clase S.

El Mercedes CLS fue pionero, en el 2005, del concepto de las berlinas con apariencia cupé. Para ello, apuesta por una caída más pronunciada del techo; unas ventanillas sin marcos; y un cuarto trasero menos pronunciado que en un sedán tradicional

Audi Q8: ante todo, diseño

El Audi Q8 nace con la idea de “estilizar” las formas de su hermano, el Q7, De este modo, se aleja de los trazos “cuadrados” y adopta los pilares del diseño cupé, redondeando y suavizando las formas; eleva la linea de cintura lateral; y, en definitiva, se aleja ciertamente de la estética “todoterreno” que sí está presente en el Audi Q7.

El Q8 sigue siendo un SUV, pero suaviza las formas hasta el extremo. Las enormes llantas, de hasta 22″, ayudan a conseguir este efecto.

 

Por su parte, el Q7 apuesta por una estética mucho más convencional. Algo que se aprecia especialmente en su zaga, con formas cuadradas y ángulos rectos.

En otras palabras, el Q8 es un lienzo sobre el cual los diseñadores de Audi han volcado las últimas tendencias. Por lo demás, el Q7 y Q8 lo comparten prácticamente todo. La plataforma/chasis es la misma; los motores, también –aún con peculiaridades–; y multitud de componentes electrónicos y de equipamiento son los mismos.

Es habitual que cada marca lance la “versión cupé” de alguno de sus modelos. En casi todos los casos, tendremos que renunciar a la practicidad y espacio por diseño… pagando una factura más abultada.

Pero hay 3 importantes diferencias

Imagen y diseño aparte, 3+1 son los aspectos diferenciales entre ambos modelos. Y todos ellos pueden decantar la decisión de compra de uno u otro lado.

1. Precio

A igualdad de motor y acabado, el Audi Q8 puede ser unos 6.000/8.000€ más caro. Cierto es que hay algunas diferencias en el equipamiento. Por ejemplo, el Q8 equipa de serie el Audi Virtual Cockpit, es decir, el cuadro de instrumentos digital, mientras que en el Q7 es opcional. Aún así, disfrutar de las líneas del Q8 tiene un sobrecoste a tener en cuenta. En otras palabras, pagamos explícitamente por diseño.

2. El Q8 diésel puede equipar la etiqueta ECO de la DGT.

Importantísima diferencia, y más aún en los tiempos de restricciones que corren. El Audi Q8 en su motorización 3.0 TDI de lanzamiento, con 286 cv, puede presumir de llevar la Etiqueta ECO de la DGT ya que equipa un sistema de hibridación ligera o mild-hybrid. Equipa una pequeña batería y motor eléctrico que “mueve” elementos auxiliares del coche, “asistiendo” en momentos muy puntuales al motor térmico para reducir levemente emisiones y consumo. Sin duda, se trata de una ventaja muy a tener en cuenta si circulamos habitualmente por Madrid o Barcelona. Puedes obtener aquí más información sobre este tipo de sistemas.

El Q7 no puede presumir de tal ventaja porque dicho sistema de hibridación ligera acaba de lanzarse. Lo están implementando las nuevas generaciones de la marca, como el recién presentados Audi A6 y A8. Casi con total probabilidad, la próxima generación o restyling del Q7 disfrute de este mismo sistema.

El Q8 puede esquivar escenario de contaminación entrando en Madrid Central con menos limitaciones que el Q7.

3. Habitabilidad y espacio.

El diseño suele tener un precio, tarifa aparte. Esto se traduce en que el Q8 tiene una menor capacidad de maletero que el Q7, a pesar de que sus dimensiones exteriores son prácticamente iguales. Así, el Q8 cubica entre 605 y 680 litros, en función de la posición de los asientos traseros. Su “rival” se va hasta unos impresionantes 890 litros. Se trata en ambos casos de cifras excelentes, pero la diferencia es notable. Adicionalmente, el Q7 puede disponer de hasta 7 plazas, mientras que el Q8 sólo puede albergar a 5 ocupantes. En todo caso, el Q7 tiene unas cotas interiores algo mejores.

… y una cuarta: los mandos interiores del Q8.

El Audi Q8, con permiso de la berlina A8, pretende proclamarse como el buque insignia de la marca. Por esta razón, su interior es un derroche de las últimas tecnologías de la marca. Mientras el Q7 presenta una consola más “tradicional”, el Q8 recurre a dos pantallas centrales completamente táctiles. De este modo, no hay mandos físicos para cambiar la temperatura del climatizador ni para casi ninguna función. Todo ha de hacerse de forma táctil. Esto pone en entredicho la ergonomía, sobre todo en marcha. Y todo ello aún a pesar de que ambas pantallas del Q8 tienen una respuesta háptica, de forma que cuando pulsamos, el cristal “vibra” simulando el tacto de un botón físico.

En el Q8 todo está envuelto en un halo tecnológico y futurista… a costa de sacrificar la ergonomía y manejo en marcha.

Una vez más, podemos calificar la compra del Audi Q7 como la racional, por precio, espacio y ergonomía. El Audi Q8 es un producto más emocional perfecto para todo aquel que se enamore de sus líneas y quiera tener lo último en tecnología –y Etiqueta ECO de la DGT–.

Daniel Amor

Daniel Amor

Soy un apasionado del mundo de la automoción desde que tengo uso de razón. Me gustan aquellas marcas que cuentan con personalidad y espíritu propio, y la "vieja escuela", es decir, los coches concebidos para disfrutar al volante. Siento admiración por los Citröen hidroneumáticos.

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