Citröen Berlingo VS Peugeot Rifter ¿Cuál elegir?

Ambos modelos comparten casi todo. Sin embargo, ciertas diferencias pueden decantar la balanza a uno u otro lado. Berlingo VS Rifter, cara a cara.

Berlingo VS Rifter: duelo entre hermanos

Tanto el Citröen Berlingo como la Peugeot Rifter – la “nueva” Peugeot Partner– tienen una gran importancia para el Grupo PSA, conformado por las marcas Citröen, Peugeot, DS y, recientemente, Opel. Esta alianza supone que sus modelos sean desarrollados conjuntamente y lo compartan casi todo, desde el bastidor/chasis, motores… hasta el salpicadero y plásticos del interior. Es algo normal y habitual en todo el mercado. De hecho, prácticamente ninguna marca se encuentra fuera de algún grupo automovilístico más grande.

De esta forma, la Berlingo y la Peugeot Partnet –rebautizada como Rifter– han sido básicamente el mismo coche. Tan solo matices, como los logos de cada marca del portón y el volante y otros pequeños detalles, permiten diferenciarlas. Sin embargo, las cosas han cambiado y ahora, aún siendo esencialmente el mismo coche, cada modelo cuenta con su propio planteamiento y una cierta diferenciación.

Diferencias entre Berlingo y Partner
Hasta ahora, la Berlingo y la Partner eran prácticamente idénticas. Tan solo los logos en parrilla, volante y portón y otros detalles menores las diferenciaba.

La Berlingo y Rifter cuentan con otra “hermana”: la Opel Combo. Se trata de un “clon” de la Berlingo y Partner/Rifter, fruto de la adquisición de Opel por parte del Grupo PSA.

Berlingo VS Rifter: jugando a las 7 diferencias

Tras casi 20 años siendo iguales pero con diferentes logos, encontramos un carácter definido en cada modelo que sigue el posicionamiento y lenguaje de diseño de cada marca.

Así pues, la nueva Berlingo continúa el nuevo rumbo que la marca ha adoptado desde la presentación del Citröen C4 Cactus, en el 2014. Nos encontramos con un diseño donde las formas geométricas cobran protagonismo, alejado de cualquier patrón de la competencia; la comodidad y habitabilidad son los baluartes por excelencia; y las soluciones sencillas –incluso austeras– son la nota predominante.

La Berlingo adopta la nueva imagen de marca de Citröen, con las ópticas frontales separadas; formas geométricas en contraste; y los famosos “airbumps” en los laterales de las puertas, estrenados por el Citröen C4 Cactus en el 2014.

Por su parte, la Rifter plasma el “diseño del león” en sus líneas. La propia luz LED diurna nos anticipa, con su forma de colmillo, que estamos ante un Peugeot “de los nuevos”. Sigue, pues, la estela del Peugeot 508, cuya revisión puedes leer aquí.

La Rifter muestra una imagen más agresiva que ayuda a eliminar el estigma de “furgoneta”

No obstante, la diferencia más importante la encontramos en el interior. Si bien el salpicadero es el mismo, la Rifter adopta el puesto de conducción i-Cockpit, al igual que el resto de la gama Peugeot. Esto supone una instrumentación elevada que se consulta por encima del aro, en lugar de a través de él; un volante pequeño y situado en una posición más baja; y un salpicadero ligeramente enfocado hacia el conductor.

El planteamiento i-Cockpit no es apto para todos los gustos, por lo que es muy recomendable probar la Rifter antes de decidir la compra
En cambio, la nueva Berlingo adopta los mismos mandos, pantalla multimedia, palanca de cambios… pero con un puesto de conducción tradicional.

Mientras el Berlingo ofrece una apariencia más desenfadada, la Rifter apuesta por una imagen más “seria” y ciertamente campera, puesto de conducción aparte. Dado que son el mismo coche, cada marca juega con la presentación para ofrecer un carácter diferencial

Mucho más que “furgonetas”

La Citröen Berlingo ofrece dos “carrocerías”:

  1. Furgón, con una variante Worker, enfocada a trabajos más duros y que cuenta con suspensiones sobreelevadas y neumáticos específicos; y Driver, pensada para repartidores y comerciantes y con asientos más cómodos, entre otros ajuntes.
  2. Combi o de pasajeros, enfocada a un uso más lúdico y familiar. Disponible en Talla M (4,40 metros de largo) o Talla XL (4,75 m.) y 5 o 7 plazas.

La Peugeot Partner sigue a la venta pero únicamente como furgón, mientras que la denominación Rifter se utiliza para la versión de pasajeros.

Con estas nuevas generaciones, tanto la nueva Berlingo para pasajeros como la Rifter se alejan del planteamiento de simples furgonetas. El propósito es ofrecer una alternativa a los tradicionales monovolúmenes, posicionándose como vehículos versátiles útiles para viajar con la familia; para transportar bultos o herramientas ocasionalmente; e incluso para poder prácticar deportes y transportar una tabla de surf o una bicicleta. En otras palabras, vehículos para todo.

No son “furgonetas de pasajeros”, sino vehículos polivalentes que sirven tanto para trabajar, para viajar o para realizar actividades de ocio. Imagen de NetCarShow.com

Tanto el diseño de uno como otro intentan alejarse del estereotipo de furgoneta, estando en realidad mucho más próximas a un turismo convencional. Sin embargo, la Peugeot Rifter va un paso más allá. Su propio diseño le asemeja en ciertos aspectos a un SUV, como así denotan las protecciones de plástico de los pasos de rueda.

Mientras los SUV están sustituyendo a las berlinas y familiares tradicionales, las nuevas furgonetas pretenden, en cierta medida, sustituir a los monovolúmenes ofreciendo una solución versátil y un coche para todo.

Las 5 claves de la Berlingo y Rifter

1. Puertas laterales correderas

El acceso a las plazas traseras es ideal con una solución de este tipo. Así, la colocación de sillitas infantiles es una operación realmente cómoda; la entrada/salida de personas con dificultad en la movilidad es mucho más fácil; e incluso es una ventaja a la hora de aparcar en sitios angostos, porque las puertas no se abren en forma de libro.

2. Un maletero descomunal

La relación tamaño/maletero es prácticamente perfecta. Como ejemplo, la Belingo Talla M cuenta con unos espectaculares 775 litros de capacidad, mientras que la Talla XL llega a los 850. Un vehículo compacto equiparable cuenta con unos 400 litros, mientras que los SUV ofrecen alrededor de 500 litros. Sencillamente, no hay punto de comparación. Máxime teniendo en cuenta las formas cúbicas y totalmente aprovechables de ambos modelos. Por si fuera poco, podemos abrir la luneta trasera sin necesidad de abrir todo el portón. Algo especialmente útil cuando aparcamos de cara a una pared.

3. Asientos traseros individuales

En la inmensa mayoría de turismos, la plaza central trasera es bastante más pequeña que las laterales, y más incómoda por tener un respaldo más duro y el túnel de transmisión central en la zona de los pies. Las ventajas son inmediatas: 3 adultos podrán viajar atrás con holgura y podremos instalar sin complicaciones 3 sillitas infantiles al mismo tiempo.

Asientos traseros Citroen Berlingo
Contar con 3 asientos individuales detrás es algo atípico que comporta numerosas ventajas

4. Modularidad y habitabilidad imbatibles

Como se apuntaba, el planteamiento “familiar” y polivalente de ambos modelos es indudable. Por eso, cuentan con hasta 28 huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo sumando un total de 186 litros de capacidad ; atractivos techos panorámicos de cristal; amplias superfies acristaladas; y un portón trasero para facilitar la carga de equipaje… o de herramientas, bicicletas, tablas de surf, muebles….

Techo panoramico Citroen Berlingo
Tanto la Berlingo como la Rifter ofrecen un ambiente familiar, polivalente y claramente enfocado a la habitabilidad de sus ocupantes.

5. ¿Furgonetas? Tacto de conducción de turismo

Hasta hace no tanto, conducir una furgoneta de pasajeros era una tarea tormentosa en cuestión de prestaciones y refinamiento general. No obstante, la situación ha cambiado radicalmente. La nueva Citröen Berlingo y Peugeot Rifter comparten la misma plataforma, la EMP2. Se trata de la misma que montan otros modelos del Grupo PSA como el Peugeot 3008, entre otros muchos. Esto supone que el “tacto” de conducción sea de turismo, y no de furgoneta. Las diferencias son cada vez menores.

Pero, además, los dos modelos cuentan con solventes motores:

  • Bloque 1.5 BlueHDI con potencias de 75, 100 y 130 cv, con etiqueta C de la DGT.
  • Bloque 1.2 tricilíndrico PureTech gasolina de 130 cv, y también etiqueta C.

También está disponible la posibilidad de montar una caja automática EAT8 de 8 relaciones (sólo con el BlueHDI de 130cv); y la opción a equipar prácticamente lo mismo que un turismo. Un aspecto a destacar es la posibilidad de incorporación del sistema Grip Control. Se trata de un mecanismo que controla la tracción en escenarios de barro, piedras, arena… de forma que podemos aventurarnos por pistas y caminos con ciertas garantías. Tiene un sobrecoste de unos 700€ y otorga, aún más, un carácter polivalente a ambos modelos. Se asocia a unos neumáticos mixtos M+S, aptos para circular fuera del asfalto bajo las condiciones citadas.

Por precio, el Rifter es unos 800€ más caro. Una diferencia que se puede agrandar en función del acabado.

Berlingo VS Rifter: ¿Cuál comprar?

Tanto Berlingo como Rifter son, a grandes rasgos, el mismo coche. Comparten motores, plataforma y casi todos los mandos del interior.

El apartado clave que determinará la elección será el diseño

El Berlingo cuenta con un exterior más original y un interior mas colorido y menos sobrio. La Rifter, en cambio, lanza un guiño a la estética SUV.

Sin embargo, la cuestión determinante será la aclimatación del conductor al i-Cockpit de Peugeot y su peculiar puesto de conducción. Disponer de la información en una posición muy elevada y manejar un volante mucho más pequeño y bajo puede ser una cuestión de amor/odio.

De forma complementaria, una tarifa sensiblemente mayor en el caso de la Rifter puede decantar la balanza a favor del modelo de Citröen.

En conclusión, y una vez más, el apartado estético será quien decante finalmente la balanza. Podemos afirmar que la Berlingo, por precio, es la compra racional; mientras que la Rifter, por su mezcla de conceptos y exclusivo i-Cockpit, la adquisición emocional

 

Daniel Amor

Daniel Amor

Soy un apasionado del mundo de la automoción desde que tengo uso de razón. Me gustan aquellas marcas que cuentan con personalidad y espíritu propio, y la "vieja escuela", es decir, los coches concebidos para disfrutar al volante. Siento admiración por los Citröen hidroneumáticos.

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